Un mago, un dragon y un tiflin de regreso a casa.
¿Y qué fue lo que hicieron?
Gritar por la calle
!Somos hijos de la ira y de la agresividad! Cúmulo de indeferencia hacia lo establecido. Una vez desistida la misión de rescatar al caballero Paleta bajo la premisa de "cada quien sabe lo que hace", nuestros héroes emprendieron la caminata por los senderos mágicos de aquel lugar llamado "río que corre entre piedras" y así como la taxonomía de la ciudad sugiere, cada uno de sus pensamientos enloquecidos era una gota que formaba un solo río corriendo entre piedros de la decadencia provinciana. Con ayuda de un cuadro mágico invocaron al diablo y se les apareció en forma de euforia y sinsentido. Satanas cuida a quien honrra su nombre en la embriaguez y así corrieron con la suerte de no encontrarse con ningun ahuizotle. Porque aunque los brebajes y malefecios los hacían sentir inmunes a las leyes de esta, no lo eran. Cruzaron montañas, puentes colgadizos, cuevas con creaturas de ojos rojos que brillaban en la oscuridad, bosques encantados e imaginaron a Caballero Paleta trepando la espalda de Quetzalcoatl y orinando desnudo en la fuente de los niños meones. Imaginaron también lo peor y entonces el demonio de la preocupación se apoderó del Mago. Draconian y el tiflin en cambio, parecían querer pasar la noche en el calabozo. Permanecieron los tres juntos sin saber muy bien por qué. Cada uno en su viaje.
-Nos equivocamos señores. No se debe estudiar poesía en un mundo regido por el oro y las jerarquias. Por lo menos no se debe estudiar en esas instituciones con categoría de templos a los que llamamos universidad. Por lo menos no, si es que no se hace con la mentalidad de un gran mercader.
Draconian anunciaba bifurcaciones en las esquinas y Merlin creaba deidades con sofismos. El Tiflin gritaba como bestia enloquecido por la luna llena. El primer desertor fue el mago quien tras tener una revelación hizo aparecer un carruaje de caballos de hierro para evitar el calabozo. Él bien sabía como era ahí dentro. Se marchó dejando una estela violeta no sin antes recibir la piedra solar del caballero Paleta. El tiflin se la había entregado pues le quemaba las manos debido a la maldición del amanecer. Este, sin embargo, conservó el escudo del caballero paleta, seguro de que contenía algun poder oculto. El tiflin y Draconian acordaron no utilizar magía para llegar a su destino y continuaron con el viaje a travez de pantanos con cocodrilos de gran sonrrisa maligna quienes se acercaron a preguntar la hora. Bajo el hechizo del cuadro mágico, en cierta manera siempre esta uno desnudo y tiene que estar dispuesto a todo. Al llegar a su destino en las periferias del reino, encendieron una última fogata y se supieron vencedores en un juego sin objetivo ni enseñanza. Sacrificaron, en agradecimiento a Satanás, a una joven virgen que encontraron durmiendo en un matorral y fueron a sus guaridas cada uno con una parte del cuerpo de la doncella.
Epílogo
Citando aquel emblemático verso que los unió en su juventud temprana: "Pero en aquel entonces crecer hubiera sido un crimen." Pero ellos ya no tenían 20 años. Y después de esa noche el Clan de los perros fue en declive. A la mañana siguiente, se enteraron de que Caballero Paleta, al ver su reflejo en un lago, fue atrapado por la cola con mano de un ahuizotle, los cuales son bien conocidos por su gusto por la carne humana. Las misas semanales comenzaron a ser irregulares. Las ofrendas en el espacio fueron cada vez más escasas y El curandero, piedra angular de los rituales, desapareció absorbido en la dimensión del mundo de las cifras y los triángulos. El Mago permanece atrapado en la piramide ezquinada hasta que pueda resolver el enigma del manuscrito oficial. Los meses siguientes, la sangre derramada de la doncella sobre los últimos en pie, selló un contrato entre ellos para seguir invocando al demonio por medio del cuadro mágico, hasta que alguno de ellos viera por primera vez a su progenitor, fecha y profecía que se ha cumplido el mismo día en que se terminó de escribir esta historia.
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