Se trata
tan solo del curso natural de los acontecimientos,
te repites
cada noche en un intento por armonizar el caos.
Porque no
es posible evitar la subida de los precios todos.
Y el
automovilista sigue deteniéndose sobre el paso peatonal.
Nos
callamos. Nos guardamos en el
silencio,
porque cualquier individuo cognitivamente infradotado
es capaz de jalar el gatillo de un arma y terminar con todo.
Y esto
nada tiene que ver contigo. Duerme tranquilo.
Es inútil
preocuparse por la posibilidad de una bala perdida.
Alguien
disparó al aire. Una bala partió el cráneo a un tercero.
Pero,
¿acaso no es feliz saber que esto nada tiene que ver contigo?
Enfoca tu
atención en aquello que puedes controlar.
En los
grandes banquetes están firmando el Armagedón.
Pero
aquello nada tiene que ver contigo. Concéntrate tan solo
en lo que
puedes controlar: tiende tu cama, agradece,
enfoca tu
atención, haz ejercicio, medita treinta minutos por día.
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