Estaba fumando marihuana en el drogoratorio y jugando Call of duty cuando escuché el llanto de mi madre. No eran sollozos, eran gritos descarnados de angustia, ahogados en lágrimas.
¡Yo lo bajé! ¡Yo lo bajé, a tu hermanito, yo lo bajé! Gritaba llorando mientras avanzaba hacia mí, como un monstruo acuático, un fantasma ahogado en lágrimas de una dimensión maldita. ¡Yo lo bajé! La senté como pude, un poco más calmada, pero sin dejar de llorar y yo sin dejar de abrazarla; comenzó a relatar: A tu... Hermanito... Yo lo bajé... No sabía que hacer, estaba muy asustada. Y tu hermanita ya me había avisado. Hasta después se me vinó a la mente que podía ser algo malo. Más lágrimas. Y lo ví colgado. Ya muy mal. Yo no sabía que hacer, lo bajé como pude y fui corriendo por tu papá que estaba trabajando cerquita. Si le hubiera dado respiración se hubiera salvado. Y (voz quebrada) yo no supe que hacer. Ya cuando llegó tu papá le intentó pero ya era demasiado tarde. Y se había levantado, pero yo creo que vio que estaba solito y se asustó. Se desplomó otra vez. Yo creo que fue un accidente. Porque estaba bien fuerte. Le decían el toro. Yo creo que se estaba calando. Porque se paró sobre su cajita musical que tenía. Y así tenía las patitas bien fragilitas la cajita. Yo creo que se le resvaló. Porque la vi allá lejos. Y la gente es bien cruel. Le preguntaban a tu hermanita cuando iba a la tienda y ella estaba bien chiquita Y dicen cada pendejada. Yo llegué a correr varios de la estética. Una vez llegó un imbécil opinando que que pendejo dijo y le dije callate la boca, lávate la pinche boca para hablar de mi hijo. Y mira. Yo con ustedes soy asi bien dócil. Pero de otra gente no me dejo. A una tía tuya la cachetié. Andaba hablando cosas y que segun ella se le estaba apareciendo y pendejadas que tu hermano hacía brujería y no sé que. Y que le toco fuerte y en cuanto me abre que la agarro del cuello y la tumbé y yo llorando. De mi hijo no vas a decir pendejadas. Y mira ella no me hizo nada ni me dijo nada. Y yo fuerte que la agarré y le pegué. Luego otro día vino una niña de su secundaria con su mamá y que tocan y ya abrí y que señora, Elí se me apareció en un sueño, dice que lo ayudemos, que esta sufierndo. Hay y yo me tire llorando desesperada y fijate tu hermano bien chiquito el también que las corre y les dice a mi Mamá no le esten diciendo pendejadas, si se le iba aparecer a alguien iba ser a mí no a ustedes. Yo por eso quiero dejar todo bien con ustedes. Y el otro día soñé a la muerte y me decía que fuera. Gracias hijo ya me siento más tranquila.
viernes, 2 de febrero de 2018
La cajita musical
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