amaneció con los ojos cerrados
la brisa lo confundía sentir si era de noche o madrugada
el horizonte parpadeaba como cerrado y borroso
de verdad ese diablo no necesitaba tener los ojos claros
la neblina eran lagrimas que lo veían ante un espejo que vibraba
ante los pasos de un camino arpegio
borracho el despierto tomaba
los caminos físicos como el humo
cuando es aire llevado en la atonalidad de la piel
pálida obscuridad del cerebro
claro dolor de la carne cruda iluminada por luces de las fiestas
que se esconden de la luna pero se celebran lunáticas
las neuronas si se comunican con errores fatales a través
de hablar con todas las conexiones posibles del lenguaje cruel
de hablar con todas las conexiones posibles del lenguaje cruel
entre los rojos de la noche ser loco.
y al sol siguientes del mismo año anterior
amaneció oscuro del cerebro
con esa misma brisa ante los rojos de su aliento que ahora era neblina
desprendida de las narices que con humo crudo nos repetían ayer
el borracho recuerdo de hacer lagunas entre las neuronas de un horizonte
donde se cae
donde se cae
se desconecta el ser que fue una noche cuando arpegió el lenguaje
de locuras hasta el sol prendido en despertarnos con el gallo
que forman nuestras huellas al quema arte
de locuras hasta el sol prendido en despertarnos con el gallo
que forman nuestras huellas al quema arte
pa'curarse el aprender para prender aquello que lo cura con lo que eras.
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