Te acuerdas que no podías ponerte los pantalones hasta la cintura cuando ya estaba encendido el gallo en la mañana, cuando todo el día parecía que traías sueño y le confestastes a tu madre santa que te habías ido a la alberca a nadar. y Si acabaste hasta la alberca ese diablo, recuerdo afirmaste el humo, yéndose arriba, y el agua profunda eran los únicos fenómenos reales que desafiaban a la gravedad. Cuando lo soltaste todo eso y el color del ojo de la ultima chora apareció con el propósito de deshacerte las huellas digitales; te las querías quemar todas ese día y todo esto porque ayer habías ido a fumar (con) cristóbal colon al cerro, ése viejo vicio de confundir con fundamentar que a él lo conociste en la prepa y te diste cuenta era cristo la bandera de su barandal; locos que con humo blanco anuncian a su líder, le fuman pa anunciar se funda un foco de atención que a todos bendice en el nombre del padre; ese bato que repetía por mi culpa, repetía y después por mi culpa repetía que era necesario repetir duro si por si ahí veía venía javier, allá en el cerro, por el perdón de tus pecados dime si viene ese nombre del español, este código mexica paque corras y no te agarré el que te deja sin derecho ni siniestro, sin manos; amarradas y en su madre si pensaste todo esto por fumarle y cuando topaste no se avecinaba nadie, le fumastes otra vez y me hiciste alucinarme.
Torcimos los dedos como dejando un diezmo, cruzando esta loquerota ... llegamos a perdernos ... sonreímos en silencio nos alejamos y la vimos como una sola palabra. cruzadadealuzynadapordecirlacomopegada delosdientestrabada...
al final como perro terminaste crudo en la calle .
un perro como en casa terminó por ayudarte cuando te despertó tirado en la calle, te prestó su lengua y xolo te repitió había visto a la policía en la esquina, que no le siguieras poraí, que ahorita no andaban por eso lares los cholos que ya no le siguieras,..
Y te terminó entonces por aboyar la vista esta paranoia confundida, se reflejaba en un cristal desconocido un ojo estaba más grande que el otro. El siniestro todo estaba loco y deforme: el derecho normal. Sin embargo de verdad en ese momento yo podía jurar yo era el único en la calle que no parecía loco, todos andaban como muertos, los dedos pegados a la luz que es una nada que te cobran en la pantalla, digo si esto lo pensara en voz alta, desquiciante me verían, pero los viste tú, eran los demás temblado te dijiste, estaban todos locos por no meterse en esto, por no leerlo y aspirarlo al mismo tiempo, aunque tú no, quién eres tu solo cuando andas caminando en tu cuarto con unos latones y unas cenizas guardadas para las piedras, de este desierto moderno. Recordar te costo unos cuantos pesos y mordidas a los puercos que te dejaran ir, les entregaste la roca, la bazuca y al perro final, te salvaste al ver los asustaste porque te borraste las huellas de tanta chora que quemaste, y regresaste a tu madre y en su casa le volviste a repetir que lloraste.
todo esto cuando los ojos bajas a comerte y un café esperas estabilice todo eso que escribiste.
pinche loco
dice ése xololococholo combinando todo
ándale a la esquina y luego cuéntales el día te regañó por primera vez maría, cuando le pegaste los labios y te acordaste nomas andabas escribiendo mentiras, de esas que escuchas afuera, en estas noches de donde la luna es la roca todos se dicen hablar mejor que lo correctamente establecido...
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