lunes, 21 de noviembre de 2016

afuera de una tiendita

no sé si se acuerden cuando estábamos todos sentados en algún lugar de la tierra
 ya que todos para empezar a descansar en este mundo comienzan sentándose en ella.
 y lo repito, esto está loco porque cuando por aquí entre el abismo blanco como la luz, y las gravedades entre las que digo que vuelo, todos se hacen pedazos,
al final si quiero les cuento como sino se los leyera.

Estuvimos sentados mientras escuchamos la historia de tu abuelo que se encontraba sentado en un empedrado antes de empezar a contarte la historia de un funcionario.
 quizá él estaba sentado en algún rancho de los que estaban empezando a crecer a  las afueras del hoy guanatos.
  nos relataron que, esperaba llegara por él alguien a las afueras de una tiendilla; sin frío ni calor  interpretamos en la voz de tus tíos, que frente al padre de tu madre ese hombre montado en moto de repente, a toda la velocidad de borracho arrasó con la pequeña y la madre
 juntas las vio volar tu abuelo frente a sus ojos. a pesar de escuchar la palabra volar hay que reconocer en ese entonces, no se sabia si quiera lo que es hoy maría y volar sino estamos hablando de la virgen que ya las esperaba allá arriba, la hija y su madre en un segundo ya iban al cielo, dado a que el hombre de la moto se las mandó volando bajo el pecado de la embriaguez.
 aquel irresponsable quedó vivo, dejó a tu abuelo horrorizado; fue el mismo que se escapó como hoy todos esos funcionarios se dan a la fuga en las noticias.
  la verdad es que al escuchar esta historia que se esconde en la sangre de tu madre primogénita de tu apellido más recientes, entre estos hijos del sol, se alcanzaría a pensar tu abuelo presenció actos tan maníacos por poco frecuentes; allá cuando comenzaron a regir aquellas personas que ya les ajustaba con dinero del gobierno comprar la única moto del pueblo. Y se  peló a la chingada, se golpeó un poco y se arrancó directo a la verga, de estos barcos que llegaron por ver a cruz tan arriba que no importa todo.


digo maldita sea esto igual y no es verdad.

pero ese hombre, padre de tu madre vio llegar a otro en bicicleta.
el hombre en dos ruedas sin motor descubrió las voladas eran sus mujeres, esas que se encargan de sacar tu apellido hecho carne y te dan hijos, sus nombres que nunca vamos a descifrar, eran las desparramadas a creer decir accidente,
más bien dicho, hecho pedazos  presenciamos.
tú, tus tíos y tu abuelo lo que hoy sigue sin solución, eso que nunca esperamos iba a ser escuchado en las calles de los cholos de tu barandal por un español lengua de perro,

ahí donde sin embargo ése otro hombre se volvió loco, loco, se desquició al ver que la razón por la que soltó el pan en su garganta era la muerte de su familia.
Tu abuelo hasta de morro, siempre firme medico le dijo al de la ambulancia sacara la jeringa, la más pinche grande sin cuestionar nada y le durmió la locura que nunca curó al otro pobre, si nuno no quiere ver en toda esta loqueera desperramadas es que hoy
 las mujeres esas que para el hombre son más que el dinero, a veces o siempre,  me acuerdo tus tíos o  nos quisieron enseñar para no perdonar a esa gente.

xolo hijos de perros cholos

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