Ellos se rieron de la persistencia de la magia
en el momento del
ruego por las letras de los muertos
Y su risa era tan larga
y su risa era tan larga
y su risa era tan larga
las terribles campanas resonaban
mientras algo en su interior
se inclinaba cada vez más
hasta un punto sin retorno,
esperando no perderse en la negrura
sin puertas entre los mundos,
esperando no olvidar
el rostro y la gloria de la palabra
en la revelación de
fuerzas ocultas, la creación colectiva,
impulsados con la oleada balbuceante de esperanza
dejarán rojizo
el abrigo blanco
hasta que entre el
invierno
y el revólver los absuelva
de la superstición
en la última batalla mental
del encantamiento de
sus pasillos.
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