viernes, 23 de septiembre de 2016

experimento

     Dame permiso de escribir, no seas llevada realidad cuándo será entonces te dejes de poner fiera para este cerebro que me dice hasta tengo cerebelo; pero no creo nos haga falta ponernos de acuerdo, quizá es más fácil si me imagino entonces todo esto por acá. Como cuando te vi por primera vez mujer, como tal, supongo estabas en el cielo porque te encontré como a la luna real. De noche no se escucha nada porque se supone el sol no mueve las cosas con su calor, de menos la siempre noche sobre la luna no alcanza a distinguir estabas roja y era culpa del piropo de ayer, en ese día de hoy en el que te quiero ver pasar. Y te encontré entre un umbral de personas como si no supiera todas ellas significaban en mí lo que nunca imaginé.

Este es un dialogo hacia la imagen del momento en que te encontré sentada, pegabas los dedos a una pantalla,  en medio de un parque como tú cabello en revolución. La gente pasaba y decían cargabas también puta tras tu nombre. Pero ése es mi enojo hacía escuchar lo que me hizo ponerte esa palabra. Entendamos en los soles de hoy (dosmiles en años) el hombre más blanco de todos se permitió el mayor permiso de hacer del metal una necesidad social, aquel que manoseas, en él están reflejadas las luces de todos los colores eléctricos, con él creemos ver a todos dando gracia de los gustos.

 Aunque primero en un principio como recuerdo siempre el sol, gracias a su calentamiento antes enseñó la primera destrucción con el fuego ante la noche, la iluminación fue otra observación bien calculada ya en las palabras que daban una seria metáfora a la verdad demostrada en los hechos. Ya sea que la física es precisa y permite demostrar al mundo su materialidad bajo gravedad y fuerza, como la química su combinación elemental para la aparición creativa material; quero decir es decir, científicamente es mucho más demostrable la ciencia más nueva en lo palpable de su pantalla en estos precisos momentos.

Supongamos a manera literaria entonces que todas estas palabras duras no necesitan del hombre. A ejemplo alucino una situación ficticia hace años en el presente del primer mundo: Cuando todo tipo explosión devenida de la pólvora procesada para la destrucción de vida acontece en el vocabulario del horror, ésta queda fija en el pasado y lo primero en desintegrarse o ser comido por los carroñeros e insectos, después de la acción explosiva satisfactoria, será nuestra carne o la del perro que se murió por pasar sin querer. Entonces las palabras desaparecen como un sorprendido acto de silencio, hay un momento en que todos se callan para hacer eco del estruendo preliminar. La nada en el lenguaje donde en conmemoración de esos acontecimientos se marcan actos; minutos de quedarse callado en los eventos sociales. Entonces nos quedamos quietos y vemos no queda rastro del cuerpo como principio enseñado por el fuego, con el metal se calcula deshacer algunas cenizas por completo como principio de su atesoramiento.

 Gracias al despelleja miento del ser por el muerto por filo mortal de esas partículas de la  (“granada”) ciencia, en el imaginario duro inmediato y mundial) su desperdicio es lo único que permanece y los creadores dicen seguirá ahí en la historia monumental de la tierra, ella que  solo obtendrá un hueco más como muestra de una destrucción no natural capaz del hombre y sus miedos. Esto hasta que la misma madre se valga por sí misma como el infinito y decida recrecer pasto y deje una cuenca hermosa para el pasar o el besar de los seres vivos que sobrevivieron al viciado acontecimiento explosivo de un pasado tiempo creador del silencio y hoy regresas al estado de vida a futuro para hacer el amor. Supongo. Entonces todas las palabras de todo regresaran a interrumpir el paso del viento que consume un animalito y nombramos ave cuando de ahí canta y te quedas callado sin pensar, sin hambre, sin algo, de alguien.

Pero regresando a la palabra, ella deja de existir, en ella el hombre ha sido comido por los carroñeros ¿y el plástico por el que los pesos son razones de vida quien lo quiere en este mundo? Ningún animal recogerá un billete en lugar de nopal cuando hay hambre, cuando haya más pesos que comida, el ser humano morirá chupando metal o los pedazos de la creación humana que siguen ahí en estado inerte, monumentos material al que en algún momento le crecerá pasto o moho o algo más que será silencio gracias a que el último hombre de la tierra murió con una granada en la mano. Entre las ruinas poéticas se dice que hay basura que tardará centenas de soles para que la tierra permita que el viento se lo coma con sus bacterias y demás asesinas naturales. De esos accidentes de a los que ni quitándote dejan de tocarte. Y el hombre sigue vivo y la palabra de mí para ti es nada más para que la mujer siga existiendo porque esa es la única razón natural que esta tierra quiere. Sin trabajo la mujer del amor se sigue desnudando, sino te vas las con putas doras me doy gracia y a mí tú no sé qué más decirte. Sino es Desnúdate chiquita vamos a explotar.


La materia no cesa, la creación más desechable de todas las comunes son los recipientes de un refresco. Supongo todavía no hay más basura que bacterias en el mundo, pero el día que las haya, tendemos problemas se dirá el humano en la palabra más presente de todas, la de nuestra muerte adelantada o si quiera la que no acurre al momento de un orgasmo, que comenzó a venderse por matar el hambre. 

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