Llevé a mis
animales a pastar al campo La vegetación cercana a mi aldea había muerto Y sólo
me sobrevivían aquellas dos reses flacas Que de tanto en tanto daban un poco de
leche agría
Durante el
camino encontré algunos cadáveres Todos con la marca de la peste sobre el
rostro No fue necesario mirarlos con atención
Un segundo basta para darse cuenta de todo
Mientras
andábamos por entre las piedras Como el vibrar de algo grande y lejano el sonido
del agua del río nos acompañaba
El agua de río
no es segura Es necesario hervirla y sumergirle raíces de lirio durante una
noche Y rezar siete aves Marías antes de cada trago Hay que rezar con la mente
para no agotar la saliva
Mi hijo no ha
vuelto de la guerra Quiera dios que permanezca lejos Mi mujer se ha quedado ciega y por las
noches mientras duerme habla en una lengua que no comprendo Creo que morirá pronto
Creo que también yo moriré pronto
Cuando algunos
de nuestros vecinos aún vivían llegó hasta nuestra casa un extraño rumor: en Génova
cuando el sol se hallaba en su cenit su luz fue ensombrecida por una serpiente
enorme que atravesó el cielo volando durante horas Cuando desapareció habían
muerto todas las mujeres y los niños
….
Había llevado a
mis animales a pastar al campo Mientras ellos comían fui a protegerme del sol bajo
las ramas llenas de espinas de un árbol muerto No estaba por completo dormido
cuando escuché su canto Su voz llena
de poder Su voz hecha de todas las herramientas
de campo juntas Bajo mi cuerpo sentí el estremecimiento de la tierra El viento
se había escondido en alguna parte Al abrir los ojos lo vi: un gran pájaro de
metal surcaba el cielo No tenía el color de la plata Era gris como el aroma y
las palabras de mi mujer Fui poseído por un terror divino Sé que sólo fueron
unos segundos pero fueron varios años en mi conciencia de hombre los que tardó
la gran ave en atravesar el cielo Todo este tiempo la miré sin pestañear
siquiera sin respirar
….
Es por eso que
ahora me hallo aquí Señor postrado a tus pies agradeciéndote la gracia que me
has concedido Por permitirme ver a mí entre todos los muertos A mí hombre vivo
Acumulaste en mis ojos la vista de todos aquellos que la peste desgarró de la
tierra y me dejaste ver el prodigio de tu omnipotencia He comprendido cómo tu
fuerza se mueve debajo de todas las cosas simples Cómo tu espíritu flota entre
las aguas del viento Cómo tu amor inflama las piedras los sonidos y los
cristales Una gran pájaro gris fue tu heraldo La simiente de la vida será
encontrada de nuevo por el sol
….
Al volver a la
aldea encontré que mi mujer había muerto
pero muchas
flores le retoñaban por todo el cuerpo
Por la noche las
estrellas brillaban de una manera extraña
Y escuché el
himno alegre de los insectos ocultos
A la mañana
siguiente la leche ere dulce de nuevo
Y vi a una mujer
rubia beber en sus manos pálidas el agua del río.
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