sábado, 4 de abril de 2020

el de efecto peryaki


Sus primeros defectos, en sueños, fue el hacer creer un cuerpo se daba gracia exquisita con la mujer que más amó durante un instante certero de necesidad salivada.
detenidísimo sentimiento restaba como trabado en la imagen donde su boca solo le sonreía, solo se le quedaba la vista plasmada con el labio bien perfecto, bien dado hasta atrás.
hasta allá hasta la garganta amarga el paso de saliva entumida en el paladar, junto con los ojos bien blancos bien.        (Brillando como el polvo que todo esto materialmente significa.)
la planta y su secreto hecho polvo, su razón de ser un deseo elevado, machacada por dinero con sudor y sangre de cabeza.
por aquella demanda que justifica al cuerpo aseveraciones entradas con el super-estado de la estancia terrenal, de la vena poco tapada, de tenida por dopada, y dopada en serio.
y en serie porque el defecto se proclama cada temporada conveniente, cada fin de semana, cada hora adecuada del año si tienes con queso para pagar esas enchiladotas, unas dosis exactas, unos jalones de greña preciada y dura en las bendiciones de mala muerte.

Esta la droga que se dicta dura/la drogadictadura/el pase al ensalse del alma/al benemérito acceso a durar la fiesta/la quema dura en la rosada obertura/en el baño se pinta la atadura del labio/ y también durará y nos dará verdad/ nos pondrá los cristales quemados y daremos gracias/al polvo de Ángel cortado vomito indeseado/acceso al cuerpo trincado/al ruido poblado de intención con mata ratas/son las rayas queme dicen vas a leerme recio/un día las verás pintadas en el cuerpo/un humano desesperado por perderte/por darse así mismo más de todo su mismo que le falta/a su morral de plastiquito lo abre despacito/ la uña calma a la desesperación de hacer esperar pasar la sangre bien rápido/ de andar bien a pesar de sufrir un claro síntoma/la falta de dicción a tus sobras/en sobres armados de un prendido proceso/a veces la ciencia es un pequeño destello de los planos que conforman un dios/

y el único efecto japones de su título (xolo) está en su uso, en la palabra del que lo conoce y por ende la ha usado, del que a veces necesita la sangre aliviarse una leve, un levecillo instante, un defecto necesario para que el cuerpo aguante las alturas, sino pregunten a los cholos del sur, no es mentira.
Como todo este polvo es resentido en un recuerdo, parecen infartos seguidos en días contiguos, días que se rigen sin embargo en distintos años seguidos.
el tiempo es el mismo espacio que le queda a la botella en turno, ahí donde el diablo declama en su jardín el color de tu corazón, mientras te agachas como perico afilando el pico, él quema fresas y sabe que vas a soñar, que la vas a ver de nuevo recostada en el asiento trasero de un automóvil, que este es el último dueño desconocido donde por fin terminará esta historia, donde comienza una serie de electricidades impecables explotando en sulfuros respiros, mientras fajábamos recio, mientras nos paseaba un joto, mientras íbamos en la parte trasera dándonos semejante grasa que hasta deteníamos la tierra tan grueso que hasta el carro se detuvo; me bajaba, no te escuchaba sino pedir regresar a allá atrás, sentir amar, amargo respirabas, todo respingaba, todo estaba prendido menos la nave, pero yo la sacaba de atore, le metía unos cristales con polvos eléctricos que retozaban azul blanco ante mi cara excitada, ante mi vista enviciada por echar andar de nuevo esa sensación, ante este talento imberbe de no tener nada sino que despertar. A este basurero, a esta libertad desperdiciada.

que predijo quizá/porque en polvo eres/en polvo la convertirás/y existe esa raíz/ ese efecto en el ojo tiburón oscuro/clavado en la sangre recia/ante la palabra japonesa/es un honor petrificar el cuerpo/la mandíbula para alcanzar en una de esas a masticarse la oreja/hago como que vomito sin lengua/el vino no se descompone xolo se transforma/observo líneas en el cuerpo debajo de la piel/corre el miedo a que te acabes el infinito de esta perra memoria/perro encerrado entre barrotes blancos, libros enteros convertidos en añicos/sustancia de petróleo oriental producida por las crías de un megalodón/te fumaste un seis de órganos blancos/vomitaste.


"xolo encerrado en barrotes blancos/ líneas pintadas noches de grandes por oscuros" continua el desorden, xolo no estás sino siendo azotado por las gargantas amargas, sentimos asco cuando quise escribir, lo hice a medias y mejor preferí regresar a la cama:
Era eso, ese cholo, reconoce la existencia de esa planta era exclusiva para subir los cerros más altos del mundo. Rayé la mesa y fingí haber pasado de nuevo la nariz hasta lo más alto, hasta ver con asco este tipo de vida elevada, todo este defecto cambiará, lo veremos por su color, por la piel de aquel que inventó su moda, el polvo es el producto de la sabiduría de ese super-hijo del rayo, aquel que nunca llego a hombre por imbécil, ese hijo de su rayada madre blanca.
Hagamos té de ti, de tu planta, crezcamos nuevas raíces a tu uso sagrado, amarte es un secreto caliente con agua, no una obsesión, nunca jamás una obscenidad semejante repetirá como deseo este cuerpo hagamos té contigo pez en líneas color nube, pintemos palabras rayando el derecho de los dioses.
alucín trabado
desajustado tiempo
en el baño encerrado
al mental retortijón
fingiendo las ganas
de tener que sacarse
a cagar, al final
solo te hace cagar.

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