La última vez que me enfrente a esto fue para escribir que me daba asco escribir así; pero justo antes de escribir el "así", vomité y volteé la cara hacia el basurero para dejarme devolver todo lo que había pisteado esa noche. El último poco de polvo que había olfateado lo devolví todo a la basura y lo dejé llevar puesta una forma entre la vida insana hasta que hoy, justo hoy, me doy color que solo había dejado escrito en la pantalla un "me da asco escribir" sin el “así”, sin esa sustancia llevada en la sangre como un predicador del destripamiento de la palabra.
Porque eso me propuse, me dije al alma, te voy a destripar por medio de las palabras, voy a encontrar un momento entre cada respiro y voy a desquebrajadme para desquebrajarte y mira, míranos. Admira el mundo tiene un animal súper reproducido que se está muriendo de una posible tos mortal, de nuevo; a pesar de tantos pasados enfermos con los que subestimamos los síntomas mejor admira con la mira que mañana no podemos salir de la casa y el mundo entero teme morir antes de tiempo, cuando lo más natural es morir, lo más natural, lo más justo y necesario como deber y salvación.
Y es cuando vuelvo a mí mismo, cuando nunca se puede salir de ahí en realidad, y por eso sé no compararme a una deidad ni nada de eso. No, no soy sino un pobre perro encantado de drogarse en lugar de tomar vino o cerveza.
Quizá hoy que todos temen estar enfermos es que yo comienzo a escribir de manera distinta.
Mientras iba por la calle camino a una bolsa de agua congelada, mi cuerpo se tambaleaba, la tierra no parecía tan firme, y mis piernas me hacían sentir, estar como en un mundo de algodón de azúcar. Así bien dulce sentía el cuerpo entre la oscuridad de esa noche y la tierra planetaria por donde caminaba y nadie sabía del secreto; a nadie se lo iba a contar, ni siquiera a la sangre de mi sangre que me pidió el favor de ir por hielo. A nadie le diré, mucho menos me voy a atrever a balbucearlo, iba a decir, si yo no soy un pobre letrado placozo, no. Yo soy un drogadicto responsable de verdad, un señor que sabe escuchar el voltaje de marte a todo volumen y sin parpadear. Eso soy un sereno, uno que exactamente tuvo, instantes atrás, un confronta miento directo ante un planeta, un planeta brillante enterito, sentí de verdad estuve de mundo a mundo.
Primero vi al xolo con sus nubes pastel derretirse, escurriendo despedí el diablo y apareció el color del espacio exterior con el planeta de frente, apareció ese planeta que se menciona antes que el nuestro cuando nos enseñan el sistema solar en la primaria. Y el bastardo me enseñó una ventana o será que se me hizo un portal aéreo hacía allá afuera. Donde no hay viento me dio permiso elevarme, de observar y casi me les voy como dicen vulgarmente los doctores, casi me quedo en una tan llamada estrella de las que hacen el cinturón para orión. Casi me despejo de este mundo enfermo y me enfrentaba a un titán gigante, me dije me lo repetía en palabras átonas distinguidas por su fundamento astral, no lo sabía pero ahí mero lo iba topar, eso era el gigante, la entraña es un ojo cerrado, es un lugar sin sol para ver todos los soles, vulgares el vulgo será… Pero nel, nelson, ni madres, ni padres ni hijos y me quedé con el espíritu... lo sostuve le extraje lo santo me enseñó luz conocida como energía en cada momento, en cada partícula del ser humano existe algo como una posible palabra, pero que eso era el problema mismo: el cerebro en esta tierra combinado con el corazón, juntos se dedican a destruir o salvar planetas enteros, y me caí como el que se queda callado por errante.
Guardé silencio, me sostuve un tiempo en el aire al regresar y cuando enderecé la cabeza me vi frente al planeta otra vez, ahí estábamos sin embargo observándonos en el mismo espacio, así como él para mi yo soy su exterior, y supongo cada quien su viaje. Presentí como un astronauta es una tecnología tan imberbe porque no se necesita salir tan allá para verlo todo desde acá. El ser xolo era solo un portal. Éramos todos los perros que estuvimos presentes cuando el diablo nos tocó la puerta leyendo muerte sin fin, éramos un recuerdo que nos traía sonrisa y un espectáculo para justificar el desorden. El tiempo que no importaba pero nunca dejo de ser tiempo el miserable.
‘Por el tiempo dicen perdido pero al final de cuentas todo esto ni es tiempo.’
Bajamos el avión como de pe chito y estuve tan certero de que todo esto se daba gracias a mi herida, gracias a que yo necesitaba de una mujer y escribí una pequeña consciencia cuando entregué al gobierno la bolsa con hielo. En otras palabras esto fue una regresión leve, un re sentimiento.
Decidí
ser uno
como si nada
preferí
buscar un punto
entonces hacer
el amor
de verdad
preferí
ser uno
y buscar a alguien
a pesar de otro planeta
esta elevada puerta
que se presenta
con las estrellas
preferí
aterrizarle
y buscar
hacer el amor
toda la vida
sin embargo
ya tuve días
como estos
donde me propuse
algo alucinado
con unos perros
un perro romántico
y encontré una palabra
(un sol xolox los nu)
sin lo romántico
perdí un pedazo
del cuerpo
en esos instantes
quiero
volver a elevarme
ser alguno
contigo mortal.
Porque eso me propuse, me dije al alma, te voy a destripar por medio de las palabras, voy a encontrar un momento entre cada respiro y voy a desquebrajadme para desquebrajarte y mira, míranos. Admira el mundo tiene un animal súper reproducido que se está muriendo de una posible tos mortal, de nuevo; a pesar de tantos pasados enfermos con los que subestimamos los síntomas mejor admira con la mira que mañana no podemos salir de la casa y el mundo entero teme morir antes de tiempo, cuando lo más natural es morir, lo más natural, lo más justo y necesario como deber y salvación.
Y es cuando vuelvo a mí mismo, cuando nunca se puede salir de ahí en realidad, y por eso sé no compararme a una deidad ni nada de eso. No, no soy sino un pobre perro encantado de drogarse en lugar de tomar vino o cerveza.
Quizá hoy que todos temen estar enfermos es que yo comienzo a escribir de manera distinta.
Mientras iba por la calle camino a una bolsa de agua congelada, mi cuerpo se tambaleaba, la tierra no parecía tan firme, y mis piernas me hacían sentir, estar como en un mundo de algodón de azúcar. Así bien dulce sentía el cuerpo entre la oscuridad de esa noche y la tierra planetaria por donde caminaba y nadie sabía del secreto; a nadie se lo iba a contar, ni siquiera a la sangre de mi sangre que me pidió el favor de ir por hielo. A nadie le diré, mucho menos me voy a atrever a balbucearlo, iba a decir, si yo no soy un pobre letrado placozo, no. Yo soy un drogadicto responsable de verdad, un señor que sabe escuchar el voltaje de marte a todo volumen y sin parpadear. Eso soy un sereno, uno que exactamente tuvo, instantes atrás, un confronta miento directo ante un planeta, un planeta brillante enterito, sentí de verdad estuve de mundo a mundo.
Primero vi al xolo con sus nubes pastel derretirse, escurriendo despedí el diablo y apareció el color del espacio exterior con el planeta de frente, apareció ese planeta que se menciona antes que el nuestro cuando nos enseñan el sistema solar en la primaria. Y el bastardo me enseñó una ventana o será que se me hizo un portal aéreo hacía allá afuera. Donde no hay viento me dio permiso elevarme, de observar y casi me les voy como dicen vulgarmente los doctores, casi me quedo en una tan llamada estrella de las que hacen el cinturón para orión. Casi me despejo de este mundo enfermo y me enfrentaba a un titán gigante, me dije me lo repetía en palabras átonas distinguidas por su fundamento astral, no lo sabía pero ahí mero lo iba topar, eso era el gigante, la entraña es un ojo cerrado, es un lugar sin sol para ver todos los soles, vulgares el vulgo será… Pero nel, nelson, ni madres, ni padres ni hijos y me quedé con el espíritu... lo sostuve le extraje lo santo me enseñó luz conocida como energía en cada momento, en cada partícula del ser humano existe algo como una posible palabra, pero que eso era el problema mismo: el cerebro en esta tierra combinado con el corazón, juntos se dedican a destruir o salvar planetas enteros, y me caí como el que se queda callado por errante.
Guardé silencio, me sostuve un tiempo en el aire al regresar y cuando enderecé la cabeza me vi frente al planeta otra vez, ahí estábamos sin embargo observándonos en el mismo espacio, así como él para mi yo soy su exterior, y supongo cada quien su viaje. Presentí como un astronauta es una tecnología tan imberbe porque no se necesita salir tan allá para verlo todo desde acá. El ser xolo era solo un portal. Éramos todos los perros que estuvimos presentes cuando el diablo nos tocó la puerta leyendo muerte sin fin, éramos un recuerdo que nos traía sonrisa y un espectáculo para justificar el desorden. El tiempo que no importaba pero nunca dejo de ser tiempo el miserable.
‘Por el tiempo dicen perdido pero al final de cuentas todo esto ni es tiempo.’
Bajamos el avión como de pe chito y estuve tan certero de que todo esto se daba gracias a mi herida, gracias a que yo necesitaba de una mujer y escribí una pequeña consciencia cuando entregué al gobierno la bolsa con hielo. En otras palabras esto fue una regresión leve, un re sentimiento.
Decidí
ser uno
como si nada
preferí
buscar un punto
entonces hacer
el amor
de verdad
preferí
ser uno
y buscar a alguien
a pesar de otro planeta
esta elevada puerta
que se presenta
con las estrellas
preferí
aterrizarle
y buscar
hacer el amor
toda la vida
sin embargo
ya tuve días
como estos
donde me propuse
algo alucinado
con unos perros
un perro romántico
y encontré una palabra
(un sol xolox los nu)
sin lo romántico
perdí un pedazo
del cuerpo
en esos instantes
quiero
volver a elevarme
ser alguno
contigo mortal.
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