sábado, 7 de octubre de 2017

Nubes


En su espumosa altitud me hundo
Qué extraño es subir cayendo
Y qué contento es el misterio de la vida
En estas tardes

Los árboles me parecen más lejanos que el cielo
Los corredores atestados de calor
Un plácido desprecio por el entorno
Pero igual las hojas producen bellos sonidos

A través de este infierno camina a veces la ternura
Como una niña a través de un bosque de armas erguidas
A esta hora es mi corazón un pasillo solitario
Que conduce a una habitación llena de árboles que se desombran

En este pantano de sangre y tierra crecen las flores
Y a veces la poesía brilla como el filo de las armas
Mi corazón es un fruto que madura con dirección al cielo
Este alto abismo será el profundo cielo que me contenga

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