Es como si ése fuera perro, fuera otra persona que tengo enfrente cuando leo esta hoja frente a mis ojos, junto a la
taza de café con espuma bien inflada y quemadita. Es una carta nace de recuerdos
sobre un recuerdo, y al denotar permanece sin ser enviada; podría hacer el gesto de aprovechar un tiempo y pensar yo
se la mandaría a un nombre que no lleva sino un cuerpo diferente al mío y a
veces supongo todo esto cuando imagino su persona entiende esta sensación. Razón por la cual aclaro esta carta no ha sido
escrita por mi persona sino es una dedicación a usted, Séptimo señor Isidro.
para todo
para todo
Confieso este yo aprovechó una escala sobre el segundo piso que cubre este
suelo por los cerros de un cuarto en una casa de guanatos (cihuatlan de perlas) y cabe mencionarle los ojos
bajaron con el avión a esa habitación, un sitio relajado dentro de un pequeño pedazo de espacio rojo, musculo espinado y latente de una vida que se marchó y dejó llevarse por las alucinaciones manchadas hojas al
olvido como suspirar los aires en recuerdos alejados, en un piso que cubre tierras sincerros.
Aunque todo esto suene raro y mal hecho por lo mismo es más factible
hacerlo coherente en la realidad.
Y son pocas las veces, sino es que solamente ésta ocasión fue que bajó, bajo este
único sol, aconteció el desaprovechamiento absoluto de tiempo para aterrizar,
es decir la aeronave se dio el lujo de bajar mientras estaba despierto y pude sacar
la mano y recoger estas hojas.
Supongo es bueno también confesar por motivos éticos que usted debe saber hago
esto porque no puedo en este día dedicarle otras bellas letras; le dedico un descubrimiento de papel antes de usarlo para quemar el bosque ya que esa es mi labor en el avión.
como ustedes comprenderán
como ustedes comprenderán
Esta carta que bien se puede andar rolando con rumbo del hacer a ser nada, nos ha distraído durante largas horas
el viaje de admirar las nubes y reconocer del cuerpo que, resalto al de usted
solo lo he visto en palabra, todo se hace para andar con ellas las memorias de viajes por herida la memoria silenciosa.
Digo Isidro, usted y su servidor de servilleta aparecemos a expresar
algo que no vemos en un hombre diferente de nombre al nuestro; aunque eso último soy yo
y mis pensamientos sin cura que muchas veces no son más propios que el nombre de
una sombra entre las piedras, y así lo percibo desde que los oídos que utilizo me
contaron detalle de haberlo escuchado, por medio de otro hombre que solo ululaba en alto no ser el í (señor del drogoratorio). Entonces fue que escogí hoy es cuando el
avión alcanza propios niveles de altura entonces, terminar de definir esta dedicación
ya guardada entre los asientos designados a su atención.
Le receto este tiempo amablemente
cantado en una lengua aprendida del sol define gentilicio como “vale por tres
porciones de cacao” es que se despide elevado como nube al oír su pronta
respuesta.
Por su atención desgracias amablemente no le desea
Rivaldo Goodman G
Postdata:
El cuerpo de este texto
ilusionado podrá denotar se le presenta a usted un hombre que caminaba cholo entre
las enumeradas estradas por el centro de un nido de serpientes mayas. Estos productos
sociales que apenas disfrutan de los frutos que la independencia porque la
revolución lo estableció en el ombligo de la luna. Le presento esta carta, sr
Séptimo entonces hecha por un solo hombre perro que a veces veo pasar por la
calle de ley como escuchar un ulular humeante en la azotea. Ese un animal acontecimiento que pasa en todas las calles de esta tierra. Estrella azul siempre vista desde afuera de este mundo.
Le reescribo lo que encontré escrito en los pisos
polvorientos de una pirámide:
‘Yo Iba caminando hoy por la calle y me topé un hoyo bien grandote
en la avenida, ése era tan enorme que se veía bien recio como el agua tragada se iba
enfadadísima dentro de un hoyo negro. Nunca había visto éso porque nunca había paseado
por esas calles, nunca había vivido en una península y si te fijas en el suelo de aquí todas las direcciones son planas, la lluvia es calientita y el
cielo es morado pero azul. A veces de plano llueve recio, aunque nunca tanto como en las
alturas de guanatos, nunca como en la perla recordar los ríos negros de mortales descuidos que siempre
se llevan a un ciclista o no, pero no eran así.
Ya sin desvariar tanto, cerca del bache permanecía una
señora morenita y tatemada de lo tanto que el sol gusta ahuizotar a las gentes
del caribe, ella señalaba durísimo con el índice al agujero; le pasé de ladito para no sufrir accidentes,
le pasé sin llorar pero con las mejillas mojadas, contemplé ella sola se reía
con mucho ruido a carcajadas que ameritan a los normales andar diciendo a todo mundo eso es estar malo de la
consciencia. Era lo que era y algunos de sus cabellos estaban más blancos que como
debería ser el color del vestido que llevaba puesto, los dos sin paraguas sentíamos la tela mojada de su ropa igual
de calientita que mi ropa me dejó sentir compasión.
Compartimos un momento y me dejé llevar por su corriente mirada trincada; por los síntomas que en esa tierra bien se conocen, esa loca y yo se quedaron viendo un sonido vivo que su lengua astral suena me enseño a decir dzonoot, pero ante la calle eso es un claro error del gobierno.
Compartimos un momento y me dejé llevar por su corriente mirada trincada; por los síntomas que en esa tierra bien se conocen, esa loca y yo se quedaron viendo un sonido vivo que su lengua astral suena me enseño a decir dzonoot, pero ante la calle eso es un claro error del gobierno.
Lo peculiar de este otro lugar es que ese hoyo no te jalaba
y era de esos negros furiosos que el agua carga cuando tiene que jalar la
basura de todo el barandal. Igual y así supongo tampoco hay inclinación
suficiente para que la gravedad mortal funcione con un accidente se dice te traga la naturaleza en las civilizaciones tan concretas.
Al final digamos por acá es como si un cenote se hubiera abierto entre el asfalto, un piso que te lleva de ley hasta científica a conocer el centro de la destrucción social. el agua solo cae y llena de vida a la mugre (allá en la perla eso sucede cada temporada de dioses recios agua). Pero estuvimos seguros la señora y yo, a pesar de tanta inseguridad hoy en diablo, lejos de no ser libres de estar mal(aunque ya no sé si estuviera muy bien quedarme a ver en la calle, en esta carta uno como recordar el tiempo se invierte en contemplar locas señoras), ella se quedaba en gerundio al hacer eso mucho rato y yo ya tenía que retomar camino a recoger un permiso de salud para trabajar y juntar para pagar unos libros al servicio del ser vicio.
Al final digamos por acá es como si un cenote se hubiera abierto entre el asfalto, un piso que te lleva de ley hasta científica a conocer el centro de la destrucción social. el agua solo cae y llena de vida a la mugre (allá en la perla eso sucede cada temporada de dioses recios agua). Pero estuvimos seguros la señora y yo, a pesar de tanta inseguridad hoy en diablo, lejos de no ser libres de estar mal(aunque ya no sé si estuviera muy bien quedarme a ver en la calle, en esta carta uno como recordar el tiempo se invierte en contemplar locas señoras), ella se quedaba en gerundio al hacer eso mucho rato y yo ya tenía que retomar camino a recoger un permiso de salud para trabajar y juntar para pagar unos libros al servicio del ser vicio.
Sin llorar por no ser cielo seguí el camino con ojos rojos.
Un buen ratón esperamos un xolo y yo fuera de una farmacia y al alejarme salté esquinas con números en lugar de nombres, como albercas inundadas hasta poder dar vuelta en una pude llegar al centro médico y amablemente las enfermeras con el sonido distinguido yucateco, sonrieron pedirme esperará dos horas más y fue cuando al sentarme me puse a escribir esta carta, porque todo esto me recordó un momento de cuando estaba más escuincle; de verdad me acordé de inmediato como un día antes de vender un macchiato hecho por mi persona que se sentía bien, cuando escribí en esas fechas sentado como pregunta y cito
Fecha en que lo escribi:
.
.
EB
Humano Magnetico Amarillo
Sello 12
Kin 92
Año Tormenta Resonante Azul Poder de la auto-generación
2ª Luna Escorpion Lunar Poder de Polarizar
“Por qué será que no puedo escribir, chingados chingada madre me
cuesta tanto, tantísimo trabajo del mundo poder agarrar la pluma o el
lápiz, un cuaderno de hojas para liar bosques con nieve encima y sentarme, comenzar a
escribir sobre algo pero no puedo sentarme ni dos días seguidos a escribir algodón de
azúcar, nada, pareciera increíble disque voy a estudiar que español y nada más mi
abuelita luego luego me dijo, me pidió le enseñara: "a ver enséñame algo que hayas escrito o a ver escríbeme
algo para mañana" y entonces le escribí esto, pero mejor le grabe la voz y luego me dijeron escribiera
y eso es algo que no puedo hacer, como escribir algo o nada, chingados, chingo
a mi madre y la chingaré si le digo no sé bien a que me metí si no es darme cuenta todos están peor por no
aprender a leer o escribir sus locuras, éso es lo único que aprenderé en la escuela, pero ya por fin me
doy cuenta que no importa con tal de saber si quiera les voy a hacer la finta
que escribo sobre que no puedo escribir nada y me conformaré con los besos de cabello rojo
como una pequeña ligadura para empezar a volar que es lo que siempre he podido
hacer y ya todos están peor en la calle cuando comencé a ver esto en la escuela.”
Y recordé un motivo para esta sencilla parte de andar como perdido porque no sabemos escribir sino existe la valentía de leer diario, domar fieras en los ojos para llegar a los puntos negros en los finales que cargan muchas hojas de papel, libros hay hasta en las
lejanías de un paraíso donde se rompe el verano hermoso y blanco y lleno de
ojos claros es la suciedad inventora del capital, eso nos tiene pensando en propinas y televisiones gigantes, porque donde te venden los permisos
de salud, aquí también se malhacen calles y cuidado y pises los hoyos negros sino hay señoras entre la gente maya mexica xola apuntando el error que se nos va a cada rato, como la consciencia que no solo paga estar parada viendo cenotes
en las tierras planas estoy seguro el asfalto los rellenó. Pero mejor termino esta carta por andar caminando como los cholos de mi barandal como algo perro hasta que luego los vi comerse a un gato en otras historias.
Isidro señor Séptimo no sé al final a dónde vamos a llegar y supongo no nos debe de importar por que estoy
a punto de poner un cenote negro al final de este viaje.
RGg
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