No hay un solo mamífero en las altas
bóvedas
Los candelabros derraman luz eléctrica
sobre los fieles
En las paredes pinturas mediocres narran
la pasión de Cristo
Jovencitas de diminutos y apretados
shorts
Llenan las bancas sentadas junto a sus padres:
Hombres de mirada severa y pensamiento
práctico
Creen más en su dinero que en la
resurrección al tercer día
Mujeres algo gruesas de peinados tiesos
Maquilladas hasta el alma escuchan las
santas escrituras sin entender
Mientras sus hijas jovencitas de piernas
blancas y lisas
Como suaves pétalos de nieve piernas de
rosa mística
Nalgas redondas y firmes breves cinturas
Senos que insinúan un paraíso positivo y palpable
Cuerpos de vírgenes llenan la casa de
Dios de un deseo impuro
Una pareja de enamorados comulga por
diversión
Y abandona el templo aprisionando la
risa entre labios felices
Junto a la carne y sangre del divino
verbo
Algunos hombres y mujeres consultan sus
teléfonos celulares
Un loco acaricia un pequeño animal
invisible entre sus manos
Un tipo de lentes hace sonar las monedas
al depositar su limosna
No hay pasión en la voz del sacerdote
que habla
A la salida en la explanada del
expiatorio sube el humo del alimento:
Tacos Elotes Verduras cocidas Hamburguesas
Y el aroma de los postres es como un
incienso que aviva el hambre
Hay Flanes Pasteles Jericallas Gelatinas
Crepas
Una débil llovizna se deja caer desde
los cielos
Los comerciantes sonríen ante ella
haciendo sonar sus bolsillos
Esta misma débil lluvia comienza a
llenar de frío las médulas
Del vagabundo sentado a la puerta del
gran edificio gótico
De la anciana que va ofreciendo chicles
y mazapanes de aquí allá
De la niña que pide dinero de puesto en
puesto
No hay un católico hijo de puta que
tenga ojos para ellos
Pero inclinan la cabeza ante atractivos
santos de piedra y pintura apestosa
En la misma explanada un grupo de
jóvenes rubios hombres y mujeres
Hablan en una lengua extranjera
Norteamericanos y europeos que vienen a
conocer el paraíso mexicano
Con las carteras llenas de billetes y
visas y mastercards
Un escupitajo en el corazón mismo de la
dignidad de esta tierra
Ridículos jipsters que miran su ropa
delante de cada charco
Muchachas de ropa costosa sacudiendo los
culos como mercancías
Todo delante del templo de Dios Todo a
minutos de realizar la eucaristía
Un grupo de ángeles desciende del cielo
para verter palabras a mi oído:
Un asco más extenso que toda misericordia se forma al otro lado de la vida
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