Un universo
escondido
la respuesta sin
respuesta
una hoja toda
tachoneada
un relámpago de
risas
somos yo y no
sabemos ser otro: hay dolor en la atmósfera
la noche que se va
corriendo y queremos alcanzarla y decirle quédate un ratito más
somos pasajeros de
un tren; a veces de nuestros propios pies
el amor imposible y
que por eso es bello
la carne que vence
al trabajo
correr todos los
días para alcanzarlo o para no ser alcanzado
un experimento
fallido
un juego que
acapara todas las miradas
los años que no
vivimos posados en nuestros hombros
un pensamiento
añejo
éramos liebre y
ahora somos pared
un ritmo pegajoso
por la noche
dos ojos que ven
más allá de su ventana
un 69 para la
historia
el abrazo que me
dejaste clavado en la camisa
la despedida más
dolorosa
somos un camino de
ida y por eso hay que reír bailar leer cantar amar al mismo tiempo
unas pisadas únicas
un café para el
frío
una cerveza para el
frío
un vodka para el
frío
sexo para el frío
una cobija para el
frío
un cuerpo
muriéndose de frío
cuando inventes
algo, paténtalo porque también somos un negocio
explosiones de
pájaros, de besos y de cabellos
el agua que trata
de subir por la cascada y se niega a ser parte del río
el águila entrenada
que vuela y vuelve a la mano
una cita con el
psicólogo
un gramo de coca
para aguantarlo todo
una voz durante un
concierto
el oro no
encontrado
el otro no
entendido
el mundo no
conocido
un pueblo que se
levantó a luchar y después se inventaron la televisión y el Nintendo
héroes que primero
fueron criminales
mujer, tápate ahí,
porque también somos la censura a tus pechos.
cuidado, mujer,
porque somos un trabajo que alguien conseguirá dando el culo
un tequila directo
a la garganta
trescientos años y
quién sabe cuántos más de esclavitud
un número, un salario
mínimo, tres cuentas de banco
cinco kilómetros a
pie para llegar a la escuela
un presidente
ignorante
cuatro hijos que
alimentar
somos el que se
voltea para no ver
una calificación
por debajo del promedio
necesidades no
necesitadas no necesarias
somos esas tardes
alegres que no pueden ser por culpa de los corazones pequeños
una nieve derretida
un negocio ilegal
los muertos irreconocibles
una calle llena de
basura
una ley impuesta y
no pasa nada
un pedazo de tierra
inexistente
una bicicleta entre
los carros
un filete tres
cuartos frente a unas galletas o a un nada en el estómago
la risa de nuestra
desgracia
el sostén
innecesario
la violencia
programada
los perros
callejeros
el caballo que mira
con ojos tristes
los políticos
callejeros
un rosario colgado
en la puerta
la soledad en
compañía
un pantalón para
toda la semana
un viaje todo
pagado
un viaje en LSD
un viaje de
negocios
un malviaje
somos el deseo
la utopía
conquistable
la sangre caliente
que sale a la menor provocación.
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