sábado, 21 de febrero de 2015

Nocturno a las tres

Como pulsión de muerte, siempre sentado

El sol a mercurio y aplomo
Acechando, esperando atrapar
Entre los corredores
Una criatura nocturna, casi vampiro
Dispuesta a enfrentar
La pálida sed
Y morir

La fuente dormida
Él sentado, vuelto piedra
Consagrado a la labor de Apolo
La súbita noche
                             Luego
                                          Renace el sol

Por un momento la ha visto
Escabullirse como hoja en brisa
Y un viento blanco
Le ha iluminado el rostro
Negándole posar la vista

En otra cosa que no sea la noche

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