Como pulsión
de muerte, siempre sentado
El sol
a mercurio y aplomo
Acechando,
esperando atrapar
Entre
los corredores
Una
criatura nocturna, casi vampiro
Dispuesta
a enfrentar
La
pálida sed
Y morir
La fuente
dormida
Él sentado,
vuelto piedra
Consagrado
a la labor de Apolo
La
súbita noche
Luego
Renace el sol
Por un
momento la ha visto
Escabullirse
como hoja en brisa
Y un
viento blanco
Le ha
iluminado el rostro
Negándole
posar la vista
En otra
cosa que no sea la noche
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