lunes, 15 de abril de 2024

Mariguanato

Nacido en estado de mar el sur es a veces el este paraíso, oeste nacido entre unas iguanas, iguales las dos allegadas entre un jardín lleno de arena. (xolo) Hijo de perro con su perla madre. Se dice del hombre alucinado una que otra sandez. Concepto que deviene de alguna arena inglesa, como el Hernández de Hernán y sus dotes: Unos perros bien dadotes a destazar carne india como si nada. Si, observa bien y de frente como hay ciertos recuerdos resguardados dentro de ojos verdes, museos por la obsesión al oro sobre la carne del color negro, donde por siglos admiraron como brillaba más verga el miedo ¿Me entiendes?

(Se le abrió un agujero en el cielo y se formaron uñas en las sombras. Se le quita lo poeta al perro romántico, dicen, lleva severos segundos de leve; ese cholo vuela. Solo vela)

Esto es un desmadre develado.

La gente como 1 a 0 en la sangre te pido cualquier palabra del mundo; El drogoratorio. Sí, así es, al final las grandes firmas nos regresan el agua, la regresan negra pero bien dulce, bien rica, lista como p’a darse un trato helado y sentirse el gas más importante entre todas las almas, señor. En esta vida, más nos vale aprender a descansar parecido a como posan esos batos de Azules-ojos-rojos. Las escuelas que nos invitan a obedecer y decir gracias a su papel que vale tres veces menos sudor que los tuyos: convenios intelectuales que valen un paquete de diez fierros procesados iguales. Y entonces nos llueven las ferias, la leche paterna y las manos sucias si tienen dinero de cualquiera, cada cualquiera de ustedes, nativos, saludar en sajón ya… y alcancen su mochada. Estírese, hágala seria y será por el bien de sus hijos color tierra que la fruta viva intacta, exclusiva, para el todo incluido. Ella: esa hija de fruta esa hija de su planta madre esa hija de su raíz perdida entre el viento que refresca y hace del rocío de un rio su razón de ser bebida junto al cenote. Bajo el agua nos rolamos un suspiro, dos gemidos y un abrazo grande, unas cuantas bendiciones, las más turbadas entre los dedos que jalan del gatillo y echan a la jauría el cuerpo de un esclavo por contestarle al patrón en bárbaro. A brasa de llanta la carne destazada es un derecho imaginable mente notable-moderno. Ya mejor no te vayas por las pinches curvas ¿no ves como el cráneo tiene mucha carne pegada a la sien? Aun así le metes y le metes el filo, cuchillo de Sofía y gancho en la nuca. Mira ya estuvo, mejor dale hasta Alfonso, por la sombrita prende la bicicletita en la moto, pareces loco-motor a tímpano de 0 horas: ya levántate, es temprano, toca un instrumento, cuida la comida de tus mecos ahora y en la hora de tu muerte, Jesús. Métete tinta con puntos suspensivos. Haz el amor dale una arrastradita de miradas entre las comisuras de sus labios. Guarda silencio unas décadas y admira como los hijos del maíz regresan a comer hierba sin tierra en las manos de sus hogares. En vuélvela, háztela un taco -‘como guacamolero fui a la universidad del aguacate, hice un dineral en serio, tenía una tarjeta de presentación semi-profesional, le ponchaba los tacos de aguacate a los dueños de la coca; esos típicos cara-pálidas que aterrizan sin quitarse el lente oscuro, la demandan hecha polvo todos rubios de la emoción, con sus torsos electrizados mas firmes sobre los retretes donde sientan sus cachetitos colorados y desquiciados se deshacen hasta sacarle recio la esencia sagrada con la llave del resort. Y en serio, en serie por temporadas llegan a darse, llegan directo al baño a cagar, levantar el pico, darse rico, regresar al piso-bailar-desnudarse entre los nopales, levantar el océano y sus manglares, detonar la pupila mientras truena la bocina y remover la taparosca del pepcilindro dentro del yate que pasa por encima, del hace mucho, río del lagarto sagrado, que hoy vomitan humanos como caviar. En otras palabras: dame más gasolina porque a ella le gusta, mírame, híncate, dame el Amen en nombre del plomo y todo cobra sentido ¿Me agarras, güero? O ¿No entiendes mi excelencia? como el idioma canino es proclamado por el dios del atardecer gemelo del viento, oeste del influjo alto, imberbe pero severo -A toda madre o un desmar. Por eso ya mejor admiremos otras latitudes, mira aquí, mira como empieza un cuento en el paraíso, el primero que me puso erizo. Aquí termina la justificación del poeta, el que anduvo pensando locuras contra el foco del refrigerador donde lo encerraron, con un libro robado de Pessoa en la mano metida en la bolsa de su filipina rosa, sucia con salsa verde, roja y blanca en silencio –“Y si, pues si, se escucha el mar cerquita y de frente coexiste una laguna mágica, llena de espuma con aceite para máquinas y te realizas como es que al tener todo lo que nunca pediste, nadie lee.” Ninguno le mueve al cuerpo hasta que te advierten –Ven, mira hazme el favor de cerrar la puerta mientras el diablo cuenta las tachas en el pasillo caliente, aquel que da directo a la gerencia general. No, no pidas tacos, por favor, solito te los dan. Ahora regresa al piso, saca tu silbato y asusta a esa señora, hazla reír, recuerda su nombre la llama miss Berta y esta night, para para salvar a tu matrimonio, te toca sacarla a bailar. Olvida el buen espíritu, olvida tus reglas normales, olvida donde sembraron el primer  árbol de moras, es más, si de morado viene la hija ya la armaste, perro, ya la hiciste, xolo, te vas a estrenar. Recuerda el baño de arriba no sirve sino es para coger o hacer de lo otro: una propina es la propiedad principal de su piel blanca. Entiende que el propósito son Ellos los billetes verdes -lost original-héroes- por el amor al suelo y gracias al quinto sol, ahorita es cuando te levantan una torre y ya conejo en la luna representan lo relativo, el argumento -te me pareces porque aquí parados bajo los astros todos somos lo mismo ahí si la sangre es roja entre muchas otras más devorándose la nave inocente. –‘Excuse me sir, did you know we have tortilla taxes in this municipio? Excuse me, sir its only 25% tips de ley o le poncho otro taco con salsa de la que pica porque ya no hay de otra. (exxxcuse me, sir. is that your wife? , omg Is that your sister? Pero claro que será my pleasure, las voa bailar si me hace el favor hasta le cobro en yardas). Look at me now, ya  ando bien fresh-ready para hacerle el amor a unas cuantas frutas en only fans. Deja caliento unos labios de vaca al vapor, los meto al laboratorio y con eso hacemos chesco para todas las fiestas del universo. Destapa el cráneo, arranca algunos huesos que atraviesen su piel mientras respire, velo, así lo van a velar si lo topan, vele, atízale un tabasco en el ojo rojo-morado, café, señor, el color de su piel para fosa era de frijol cocido y maíz azul, lo tenía bien merecido. Esas miradas por los poros de su piel arden como jitomates en comal, se creía muy salsa que nunca picó. Pídele propina, si sobrevives, pídesela y mejor ya bájale a tu desmadre de música, ya no salgas con la banda, levanta bien alto la sombrilla para que no se mueran de calor. En un rato de confianza e impecable servidumbre le muestras a su buena voluntad tus hijos o alguna tía soltera que agache la cabeza. Digo si por fin se casan, ya la hiciste no importa que sea una gorda pero es rubia, lárgale y sácate todo lo pobre, al rato vas a ver cómo me prestas un nintendo con dos controles y algunas mariguanas derretidas  a través de pilas recargables.

    Yo me quedo ante el viento, predico con exactitud algunos azotes de puertas abiertas de vez en cuando y dejo las orejas bajo el agua boca arriba para escuchar las consonantes de piedra que suelta el mar, mientras esconde mantarrayas finas con sabanitas de coral… las miradas

    Al final enterramos los ácidos bajo la arena, seguimos sin saber cuántos son los cuerpos que esperan su pozole, siguen esperando el año nuevo con osos de polares de plástico bebiendo aguas negras y cuando la playa se despide durante el último segundo de esta vuelta al astro, se forma una línea de oro color sol (xolo).

    Déjame, déjame sentir la arena tiernita y su efecto demora,  extrañarnos frente al sonido azul de las olas piratas del caribe. Ese culo de muchacha se inclina frente a mí mientras recoge un dólar, mientras le ayuda a ese moreno maya a construir un castillo de arena blanca, lisa, en polvo, suave ave suya que les pasa por encima. Arena elevada que se adhiere al vaso lleno de refresco, unos rones y cada que se agacha ebria, sonríe mucho: de pronto, me pide una fumada y así el mundo, no vale nada.

Xolo compa del viento, amigo del agua: promesa al fuego.


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