jueves, 27 de abril de 2017

microadicciones selectas por Rivaldo

se armó un oratorio  arriba y
Así yo topaba al (xolo)señor del drogoratorio, sentado envolviendo a maría, ya limpia sobre una sábana para bendecir al viento, ése se disponía a quemarle los piececitos en un ratillo más. Al mismo tiempo de eso, me cubría del sol con las manos al observar como el otro (xolo)romántico (antes poeta, por hoy sólo perro) usando sus habilidades de scout pa'prender el cerro, dejaba listo el carbón. Para variar ese día nos sobraba tiempo para que el señor se volviera a sangrar las ingles y apareciendo la carne que le sobra a los supermercados comenzamos a conmemorar la ofrenda distorsionada, bajo un sol cualquiera sobre la mansión, sabemos que bendecir el drogoratorio se crea con la presencia del señor, todo este acto de la maldad tan cómoda como drogorada, con humo en otras palabras nos subimos a la azotea de la azotea en avión, allí como flotando afuera de la pirámide despedimos al sol. Y para bajar de la nube que figuramos con esa loquera, recordamos  las revelaciones sufridas por el perro romántico. Han sido dos las registradas por los ojos de esos perros...
En otro texto se terminará de contar eso. por hoy dejo las vomitadas encontradas en unas hojas sobre el piso de ese cuarto, después de esos diablos, tan conmemorables. Tan cuentos del oratorio. Estos apuntes fueron utilizados para bajar mi avión que ya es nave para atrapar la micro-adicción.
RGg.



-Hay un momento en que comencé a aparentar algo fuera del mundo que me observa, en serio parece que apenas estoy reorganizando la perdición en la que me dejo llevar, flotando. Algo en serio se siente y de verdad no me deja concentrarme; aunque esa sustancia no es la droga, porque siempre la droga es una puerta, el viaje es este sentimiento en el pecho, este baúl de carne donde se guardan los profundos. es casi como imaginar un día cuando andas triste frente  a una de ellas, te dejas el cuerpo quieto a pensar en algún sonido que aparenta ser pariente de lo que perdiste o dejaste de besar. El primer amor perdido como el de los padres fallecidos, acontecen bajo la misma sangre circula bajo los labios que se deforman para llorar esas noches que comienzan sin alguien. Y así sucede, estás ahí afuera ante tantos ruidos y topas el único decibel que activa un neurotransmisor en la sangre, pegando con química justo en los espacios donde trabajan los organismos que hace funcionar las células; ahí mero alucino se comienza a sentir, en la capa de algún ribosoma donde encuentras electricidad triste y se lo pega a los demás, la corriente de todo el cuerpo al final es una conexión sobre todo cuando imaginas los labios que ya no se rosan. Y ese rose epidérmico que perdiste es lo que se graba. Esos pinches ácidos que transmiten la electricidad y te ponen los ojos grandes. prendidos como cuando le gustas a una (morrita)señorita te dice que ese sudor en la mano como las monedas es un paquetedediez mamasita. Entonces en eso tocas tierra con la loquera de recordar una perdición en otras palabras de pensar perdido. Es algo raro al final, pensar que un sentimiento puede caber en las células cuando nosotros vivimos de ellas, de su circulación. Los microscopios nos hacen ver el mínimo espacio que ocupa la sangre. Y recaes ahí mismo con la perdición al momento de desconcentración en el que no puedes volver a sentir ese instante volador. Para que el cerebro se aleje del destino que siempre piensas con soledad.
        Salirse entonces a escuchar como frases de perro esos ruidos que se hacen ladrándole al cielo. Ruidos para que lo dejen meterse a la casa  y una vez dentro sentarse a reescribir la verdad de lo que siente como una vomitada o algo que huele feo en las fiestas, ¿si sabes?… te acuerdas cuando pisteas en guanatos de noche y la última cerveza es la caliente, pero te das y de tan calientita le regalas el beso a tu morra justo antes de que pase corriendo y dejarte un pedacito de su mirada en una sudadera que nunca más volviste a ver. Esa sudadera fue lavada por una rosa y la mujer que vomitó acabó su obra barroca frente al retrete… eran días esos de recuerdos borrachos que acaban con la cerveza caliente pero empezaron de la mano de una perlita, recordarse ante el desorden de mente como algo nunca muy bueno recetarían los científicos de la mente.

      -Hoy el humo que use para el pulmón fue de ése blanco que les dicen, parece fantasma de cristo y por ser del mismo color con que anuncian al papa. Admito los pulmones cristalizados me han hecho destrozar todos esos recuerdos con los que me estorbaba. Lo hice de verdad por dentro del cuerpo, lo hizo esta pequeña sal de grano, quemadones engranados con los que metí lo que era a estas bolsas pulmonares de aire, hijos del maíz. Un pesado respirar pegó en la sangre e hizo justo decirle a los problemas que me tienen hablando solo, a callarlos. Estoy loco me dije o nomás ando. Es decir el destruir lo pesares de la realidad pesada se mata con la droga de igual peso, hablar al mismo tiempo para escribir esta loquera.
      Estamos hablando que en las calles de guanatos, aquellos que prenden el foco con el encendedor sé están sin tiendo tan bien, como lo mal que esta hacer eso. Digamos que el cielo es una obscuridad permanente, pero aquí la tierra se encierra para que los hombres digan palabras, sino como más, el azul del cielo solo lo veo yo mientras el xolo amarrado está ladrándole al aire. Al sol que toca su tierra donde se ve a veces a ese loco meando por jugar con la palabra. Es tan fácil que todos ya usan las palabras como si no hubiera historias detrás de ellas. Tantos momentos erróneos en ellas que residen, interpretaciones de un solapamiento de hormigas que no pueden ya cargar una sola hoja de papel y leer, no recoger de esas hojas es la facilidad del hombre al que no gusta de saberlo todo.
 Al principio se dice al final se dice todo comenzó con el verbo en una antorcha, que desde ahí se vinieron los hijos de la luz a contrarrestar al rayo. Igual y antes nomás azotaban los rayos a doscientos árboles y nunca sacaban nada sino al hombre hecho ceniza.
     Pero un día le pegó al árbol que se encabronó y sacó fuego. A esos cascarones duros de tierra repartida tanto abajo como arriba y el humano solo puede hablar del tronco en su cotidianidad. No sabemos si primero se estudiaron a los árboles o a los cielos. La verdad en este rancho en el que andamos con pipas de cristal, por cristo es que ya no importa, si dejamos de estudiar el cielo y los arboles ellos dejan de ser. Porque al parecer estas son las palabras de los mayores contemporáneos, aquellos hijos de la pantalla en exceso. En un plano de la transformación de todas las energías que existen. Algo así se creía hasta que un gringo loco se paró de frente al cielo y lo agarró, pensaron Zeus era un rayo pero Dios ya era la luz, la que todavía no existía hasta que atraparon a esa energía.



-Loqueera lo quería lo que era lo que es locura se lo cura de a rato.


      -A ver hoy diablo, vayámonos sacando los paikes pa' de menos si vas andar apareciéndoteme sentirnos igual a esa palabra, sentirnos bien paike, con esto que hasta si esfumado pega más perro mientras buscamos ponernos como queriéndonos morder las orejas. Disque pensar más de lo que en realidad nunca hablamos. Algo así de repente surge cuando te preguntas ¿de dónde salió el primer polvo? perroluzifer, a ver dime sin llorar ¿de dónde se desprendió la primer sobre que dio el sol a esas partícula frente a los ojos de alguien que haya notado el polvo, que aparte de la piel es el único flotado  medio imagino puede hacernos denotar se está materializando al aire. ¿Es que alguien se lo imagina o es que ya tiene historia suficiente el polvo en las memorias de los académicos como para aprender teorías de él?. Como el primo. Híjole no ven ustedes hijos del sol que aquí donde dices decimos esto, la primer partícula del sonido que imaginamos sobre el polvo blanco, nos deja los ojos con el color de donde sale mucho dinero, ese sonido de plomo tan ilegal como perder la vida por las locuras aprendidas de la tele, ese aparato es lo ilegalazo ya debería de ser en estas "sus" tierras del maíz. Se nos olvida que aquí ése polvo es más fácil conseguirlo que las medicinas. En primer lugar el polvo está por todos lados, en cualquier ciudad en cualquier lugar del mundo. Igual y si seguimos así algún día haremos acuerdos en los pensamientos que el aires solo es una invención de los asmáticos para cobrarlo. y yo en tú mismo cuerpo sonreír si les susurro a todos lo viste esto primero. perroxolo.


     -Igual y la caída es el problema de todo esto al final. pocos sabemos que igual y si uno puede ver la vida entera de un instante en el preciso momento que se pensaron en las retenciones lentas. ya llegaron a las cifras infinitas sobre el plástico. uno cree saber en la vida maduro cunado descubriste el instante que se descubrió lo que puede guardar el lente imprimiendo los polímeros iluminados sobre el papel, que la electricidad pone a funcionar. No sé si lo que escribo está bien dicho, pero es como si captada cada imagen cuando se da el movimiento es, un congelar las luces sobre la hoja de las fotos. ¿o no? Ya dejar el color manchado de un recuerdo, que hasta si quieres y es tan bueno te acuerdas del olor. Cosas así en la mente que se alucina, es sobre guardar la vida fuera con instantes de una experiencia imposible de conmemorar completa. Hoy en diablo dicen los chavos con esa inteligencia de pantalla. con mercadotecnia en ingles a recitar como poesía pura la luz del gusto, no de la forma ese otro lado… es decir al final… la verdad, quién soy yo sino uno que anda más cholo que nada y primero hay que saber como definir el arriba si uno va andar quererse llevar volando las ideas a la cena en su casa con la familia.
      Mejor Imagina que le adivinas el pensamiento a una Srta. hermosa por cuestiones de suerte,  te confunden con un mago tan acertado de un momento, que respondes eso gracias al lenguaje que te dieron aquellos sabios, magazos que salen de la lluvia, en lugares donde no se acercan las fresas, pocas perlas saben y deciden sacar un mago de tu gorro. Imagínate le re-respondes, si uno va a estudiar los arribas en todos los sentidos, debemos ver la vida como cuando te atreves a volar y volarte la barda de la alucinación. Así mero y justo sobre ella ocurre cuando te detienes a medio salto. (Toda la vida si te quieres dar grasa es igual como un saltar la barda. El problema reside en quedarte como foto viendo todo eso detenido, pasar en ajusticiar el cariño, es no medir el tiempo en que acabe), si te mueves como en una foto, te despintas y pálido te detienes justo en medio del salto y la barda,

     cholo, ya viste ahí anda un wey que se robó un pan con pollo y las tortillas y se voló la barandilla. Anda tan loco que nos abe se las regalaron, pero a esa locura la dejan ser, lo dejan comerse todo. Mientras sea una vez al mes. Como las fotos en la sala que una sola vez o diez quizás te pones a ver una foto. Te acuerdas que nuestros ojos un día se detuvieron a ver la foto de ese hombre que se emborrachaba. al final si se brincaba la barda por tomar solo desde que se murió su mujer, él sabe ya cuando y como va a caer, quizá ya ni quera detener la imagen desde que se lo dijeron.

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